Carlos cogió el folleto y lo miró detenidamente. Era publicidad de una nueva discoteca gay que inauguraban esa misma noche. Todos sus amigos estaban ocupados por lo que no había encontrado a nadie con quien ir, pero había decidido ir solo, se tomaría una copa y quizá conociera a algún chico interesante. Se terminó de vestir, se puso un poco de gomina en el pelo y ya estaba listo.Se miró en el

espejo para ver como había quedado y se vio perfecto. Carlos tenia 24 años, era moreno, alto y delgado. El no se consideraba guapo pero solía ligar bastante así que no se quejaba. Se puso su abrigo negro favoritto que siempre usaba para salir porque le favorecia mucho, cogió las llaves de casa  y salió por la puerta.
La discoteca estaba a las afueras de la ciudad por lo que Carlos decidió coger un taxi que le llevara hasta allí ya que no soportaba los autobuses ni las largas esperas para coger uno.
Consiguió parar un taxi, entró y le dio al taxista la dirección de la discoteca. Tardó unos veinte minutos en llegar. Una vez allí pago y se bajo del taxi. La discoteca estaba en el numero 40 de esa calle y Carlos estaba en el 12 así que tuvo que caminar un rato hasta llegar al local. La verdad es que la discoteca estaba en un lugar bastante apartado y la calle estaba desierta.
Por fin lo vio. Tenia un cartel luminoso con el nombre de la discoteca:  FUNNY GAYS. Le pareció raro que no hubiera nadie en la puerta ni en los alrededores ya que en aquellos sitios siempre suele haber cola y mas en una inauguración. Se acerco a la puerta y estaba cerrada. Miró su reloj y eran las doce y media de la noche por lo que la discoteca ya debería estar abierta. Se fijó en que al lado de la puerta había un timbre así que decidió pulsarlo para ver si alguien le abría.
Parecía que tardaban, así que mientras esperaba sacó un cigarrillo, lo encendió y se puso a fumar. Se giró para mirar la carretera pensando en lo difícil que seria encontrar un taxi para volver a casa en aquel lugar desierto. Dio una calada al cigarro y soltó el humo. Justo en ese momento la puerta se abrió a su espalda.  Un hombre enmascarado salio rápidamente del interior del local y sin dar tiempo a Carlos a reaccionar le agarró por detrás tapándole la boca con un pañuelo impregnado en cloroformo. Carlos intento resistirse pero rápidamente se desmayo al respirar los vapores. El enmascarado le llevó dentro del local y cerró la puerta.

CONTINUARA… 

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