David se quedó con la boca abierta al escuchar que Raúl era gay. No sabía que decir, cuando de repente alguien le tocó el hombro. David se giró para ver quien le tocaba. Era un chico alto, moreno y fuerte, se notaba que hacia deporte.

– Hola me llamo Martín- dijo el chico presentándose – Ya veo que eres el chico nuevo. ¿En serio vas a sentarte en este sitio?

-Bueno…- balbuceó David

-Antes de escoger este sitio deberías saber que Raúl es marica. ¿Verdad que eres un maricón de mierda? – le dijo Martín a Raúl con desprecio.

Raúl agachó la cabeza avergonzado.

David no sabía qué hacer ni que decir.

-Ahora que sabes que Raúl es marica no creo que quieras sentarte aquí- insistió Martín- ¿O es que tú también eres marica? No me digas que nos han metido en clase a una pareja de maricones.

A David le vinieron a la cabeza las imágenes de todo lo que pasó en el otro instituto, cuando descubrieron que era gay, como le habían insultado y humillado durante casi un año.

-Entonces que… ¿Vas a sentarte aquí o te vienes a aquel sitio libre de allí conmigo y mis colegas?- Martín seguía insistiendo.

– Pues…- David se quedó pensativo unos segundos y entonces le dijo a Martín- Creo que iré a sentarme con vosotros. No quiero que me confundan con un marica por sentarme al lado de este.

David se fue con Martín y sus amigos y Raúl se quedó mirando fijamente su pupitre con la cabeza agachada, mientras una lágrima caía por su mejilla.

CONTINUARÁ…

Fuente:

DIARIO DE UN GAY RARO Y DIFERENTE

 

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