Todos los alumnos salieron de sus aulas al oír el disparo. La gente se amontonaba en los pasillos. Todos los profesores corrieron hacia el cuarto de baño y al llegar allí encontraron el cuerpo de un chico sobre un charco de sangre. Era Raúl. No se movía. Uno de los profesores llamó a una ambulancia, pero ya era demasiado tarde. Raúl había muerto, ya que el disparo le había alcanzado en el corazón.
Martín había conseguido huir sin que nadie le viera. Corría calle abajo sin darse cuenta de que llevaba el arma en la mano. Al pasar al lado de una mujer esta se le quedó mirando con cara de terror, entonces Martín reparó en la pistola y la guardó debajo de la camiseta. Siguió corriendo sin saber a dónde dirigirse. A lo lejos se empezó a oír las sirena de una ambulancia y también la de varios coches de policía. Martín decidió parar de correr para no llamar la atención, vio una cafetería y entró. Una vez dentro se sentó en una de las mesas del fondo y pidió al camarero un refresco, ya que estaba agotado de tanto correr. Sacó el teléfono móvil de Raúl, que se había guardado en el bolsillo, buscó el vídeo en el que había confesado y vio que Raúl se lo había enviado a David. Tenía que evitar que David viera ese vídeo, si se lo enseñaba a la policía Martín estaría perdido porque además sabrían que él era el que había disparado a Raúl. El camarero dejó el refresco sobre la mesa. Martín cogió el vaso y se lo bebió de un trago, estaba sediento por la huida. Después dejó el dinero de la cuenta sobre la mesa y salió por la puerta. Ya hacía un buen rato que habían pasado los coches de policía, así que era un buen momento para salir de allí. << Tengo que evitar que David vea el vídeo- pensó mientras andaba por la calle mirando a un lado y a otro, con miedo de que apareciera la policía- iré al hospital, tengo que borrar el vídeo del móvil de David antes de que lo vea>>
Caminó a paso ligero hacía el hospital pensando en que haría si David ya había visto el vídeo.

CONTINUARA…

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